Nombre proyecto: Centro de Arte Sonoro.

Autor: Diego Felipe Paredes Gutiérrez.

Ubicación: Explanada Cívica Parque Bicentenario, Concepción, Región del Bío – Bío, Chile.

Superficie: 5.615 m2.

Materialidad: Hormigón Armado, Acero, Madera Laminada.

Profesor guía: Roberto Burdiles Allende.

En Chile se considera a la ciudad de Concepción como  la “cuna del rock chileno”, ya que ha originado a numerosas bandas de reconocimiento internacional. Este relato que le da identidad y pertenencia a la ciudad, se ha instaurado en la vida cotidiana de los penquistas a través de los distintos músicos que de manera individual o en agrupaciones han fomentado la puesta en escena del rock y la música popular en el centro de la ciudad. Sin embargo si observamos la puesta en escena local descubriremos que no existe espacio alguno destinado a los músicos propiamente tal

La escena musical penquista, contempla numerosas bandas de diferentes estilos, que se desenvuelven en diversos espacios de exhibición y eventos locales, pero carecen de un lugar donde puedan desarrollar actividades de creación, de producción y difusión. Concepción no cuenta con salas de ensayo y estudios de grabación que sean de carácter público y accesible a la comunidad de músicos, contando solo con pequeños estudios privados sin la suficiente tecnología para desarrollar una producción de mayor calidad y apta para la comercialización. 

El Centro de Arte Sonoro sería un recinto de carácter público accesible a la comunidad que permita a los músicos de Concepción y de las localidades cercanas disponer de un espacio con las condiciones necesarias para el desarrollo musical, reuniendo las características para su desempeño en el cual puedan producir, grabar y almacenar música incorporando equipamiento y nuevas tecnologías para la producción, interpretación y reproducción musical. Gracias a esto, los músicos locales no tendrán la obligación de migrar a Santiago u otras ciudades en busca de mejores estudios de grabación u otros espacios alternativos, de esta forma la ciudad contará con un espacio para que se forjen nuevos talentos creativos, en un escenario musical que constantemente va creciendo y renovándose.

El proyecto considera tres ideas para concretar su ordenamiento espacial. La primera de ellas hace referencia a la música y cómo se estructura. La Música es considerada el arte de organizar de manera coherente un conjunto de sonidos, para una apropiada organización cuenta con variados conceptos como los son  el tempo, el ritmo y la métrica, los cuales configuran estos sonidos obteniendo como resultado repeticiones, patrones y simetrías que regulan y otorgan sentido a la obra musical.

La segunda idea se refiere al lugar donde se desenvuelve el músico penquista y la forma en que ocupa el espacio en el centro de concepción. El músico, con la intención de expresar su arte y exponerse a la mayor cantidad de personas, se apropia de una parte del espacio público el cual utiliza como medio de difusión para interpretar su música, esto conlleva a que sus oyentes de manera directa o indirectamente observen y formen parte del evento. Este hecho ocurre simultáneamente en diferentes lugares tanto en el paseo peatonal Barros Arana como en las distintas galerías comerciales.

La tercera idea alude a las galerías comerciales penquista y su concepto de exhibir. Las galerías en concepción, son utilizadas como pasajes interiores que comunican distintos lugares dentro del espacio público, durante el recorrido las personas pueden observar las diferentes tiendas que presentan las galerías, las cuales exponen sus productos al público a través de un elemento vidriado, estos locales pueden exhibir de diversas maneras los objetos expuestos y así lograr obtener la atención de la persona la cual puede interesarse en lo que se exhibe.

Los criterios de diseño acústico que se implementaron se basan en el fenómeno del sonido y como este se comporta dentro y fuera de un espacio delimitado, con la intención de otorgar el mayor confort acústico posible tanto para las distintas agrupaciones musicales que ocupen los recintos, como para las personas que eventualmente visitaran el proyecto. Estos criterios se fundamentan en dos conceptos claves para su correcta implementación, aislamiento acústico y acondicionamiento acústico. El primero corresponde a un adecuado control del traspaso del sonido de un ambiente a otro, evitando perjudicar el confort acústico de ambos recintos, con ello la separación de ambos espacios y el tipo de material que se ocupe, juegan un rol determinante en los resultados finales requeridos. Esto último dependerá de la absorción acústica de los materiales y la solución constructiva que se utilice. El segundo criterio  corresponde a la adecuada distribución del sonido dentro de un recinto, para ello el control de las reflexiones sonoras y su uniforme distribución permitirá tener un acústica fiel de lo que se está reproduciendo dentro de la sala.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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