Nombre proyecto: Museo Oceánico de Talcahuano (MOT)

Autor:  Fernando Pedreros Beltrán

Ubicación: Talcahuano

Superficie: 4.635 M2

Materialidad: Hormigón armado, acero y cables atirantados.

Profesor guía: Rodrigo García Alvarado

 

MEMORIA PROYECTO

La problemática que lleva a la realización del museo oceánico es la escasez de centros de difusión marina que existe en el país, siendo Chile el 5to país del mundo con mayor longitud costera, y correspondiendo el territorio marino el 83,1% de nuestra nación.

La Elección de Talcahuano como emplazamiento es por la importancia del puerto a nivel nacional y regional; y por la carencia de centros de difusión marina en la comuna, dejando al mar simplemente como un recurso económico y un paisaje bonito, sin profundizar más allá de eso. Por esto, el museo toma una relevancia educativa y enriquecedora para la zona, asumiendo el rol de exponer los 6 macroecosistemas que hay en las costas chilenas, divulgar los cuidados medioambientales que requiere el océano y potenciar el legado pesquero de la zona.

Como el museo consiste en la experiencia de habitar bajo el mar, se analizó el buceo, contrastando el movimiento del ser humano entre la tierra y el mar. La trayectoria que el ser humano realiza en la superficie terrestre siempre va ligada en contacto con el suelo, resaltando el peso y la gravedad. En contraste con el agua, el buceador decide su trayectoria y profundidad, “desligándose” de la gravedad y moviéndose a un ritmo paulatino y suave. Este estado inusual en el que habita el ser humano, sostenido solo por la materia que lo rodea, ósea el agua, se denominó suspensión.

Los elementos con los que se trabajó en base al concepto de suspensión fueron plataformas colgantes o elementos duros sostenidos por elementos finos. Con lo anterior, la suspensión en el proyecto se puede percibir en el volumen ortogonal principal, que está elevado gracias a los núcleos estructurales junto con los tirantes, en los animales a escala, en las plataformas de exposición, en la rampa helicoidal como incluso en el puente de acceso.

Por medio de las entrevistas realizadas a los buceadores de Talcahuano se caracterizó la atmosfera que perciben bajo el mar, lo que llevó a una exploración del espacio a través de las luces, caracterizado por una atmosfera fría, una luz gradual y una visión limitada. De esta manera, las luces cumplen un rol protagónico dentro del museo, marcando ritmos y sectores dentro del proyecto.

Finalmente, el edificio se concibe como un barco encallado en la costanera de Talcahuano, volviéndose parte de la imagen del lugar, junto con los elementos atirantados que se pueden ver en los muelles, barcos y botes pesqueros. El primer núcleo de hormigón se extiende hacia las rocas con la intención de que se pueda visualizar el contacto con la costanera.

 

Escuela de Arquitectura UBB

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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