Parque Cultural de Chambeque - Nicolás Moraga

Nombre proyecto: Parque Cultural de Chambeque

Ubicación: Ruinas Enacar, Sector Monumento Nacional de Chambeque, Lota. Región del Bío-Bío.

Superficie: 20000 m2.

Materialidad: Hormigón armado, acero, madera.

Profesor Guía: Roberto Burdiles

Año de Proyecto: 2017

MEMORIA

“Pero tiene que existir ese intervalo de olvido, tiene que haber discontinuidad, ya que ella es esencial desde el punto de vista artístico y religioso. Esto es lo que quiero decir cuando me refiero a la necesidad de las ruinas: las ruinas proporcionan el incentivo para la restauración y para el retorno a los orígenes. Tiene que haber un interinato de muerte o rechazo antes de que pueda haber renovación y reforma. El viejo orden tiene que morir antes de que pueda nacer de nuevo un paisaje.”

John Brinckerhoff. Jackson, La necesidad de las ruinas y otros ensayos.

La explotación carbonífera llevada a cabo en Lota (1850-1997), trajo consigo la construcción de un complejo sistema de infraestructuras y artefactos, los cuales además de propulsar el desarrollo extractivo y productivo de la industria, fueron capaces de transformar y construir un territorio, dando como resultado un paisaje industrial sin precedentes en el territorio nacional. Con el cierre definitivo de la Industria Carbonífera, la monumental red de estructuras quedó a la deriva del tiempo, pasando de representar el poder técnico y constructivo de aquella época, a transformarse un testimonio del abandono y de la decadencia de toda una estructura social-cultural que conllevó la industria, siendo las ruinas industriales símbolo y principal reflejo de tal declive.

El sector de Chambeque albergó el principal punto extractivo de carbón en Chile, con piques de gran profundidad que conectaban las minas subterráneas, las cuales se expandían bajo el mar y la tierra como un laberinto oculto, y en cuyas estrechas y profundas paredes negras trabajaron varias generaciones de mineros.  En 1997 la industria cesó definitivamente, poniendo fin a la principal matriz productiva de Lota y la región, sumiendo a la ciudad en una grave crisis que aún no logra sortear. Actualmente, las grandes infraestructuras ruinosas son de los pocos vestigios que aún recuerdan este mítico paisaje y las raíces que forjaron la identidad cultural de la ciudad, razón por la cual este espacio y sus infraestructuras industriales fueron declaradas Monumento Histórico Nacional (2014), aún en su estado de ruina y abandono. Sin embargo, a cuatro años de este suceso sin dudas relevante para la comunidad, el estado de abandono y el desconocimiento de sus valores arquitectónicos y paisajísticos que este lugar ofrece han producido un letargo que amenaza con el olvido y la pérdida de la identidad que caracteriza a la ciudad minera de Lota.

Si bien de forma recurrente la ruina y los terrain vague dentro de nuestras ciudades son mirados con desprecio por su condición utilitaria, es imposible negar que dentro de estos espacios se almacenan las trazas de una memoria materializada en el vestigio. Desde este punto de vista, la ruina no anuncia sólo en fin de un ciclo, sino que también configura el punto de inicio dentro de un largo proceso de transformación. Sobre esta condición de valor, se plantea la revalorización este espacio olvidado como la oportunidad de la ciudad para reencontrarse con el pasado, recogiendo la ruina como una experiencia sensorial, que permita la apreciación y la construcción de un nuevo paisaje para el futuro de la ciudad

Se proponen tres criterios generales de intervención (ruina como vestigio, recorrido, y soporte) se inserta una serie de artefactos que median entre la escala industrial y la humana. Una primera intervención —vestigio— hilvana un recorrido abordado de manera paisajística, generando una aproximación contemplativa entre los vestigios patrimoniales. La segunda intervención —recorrido— se propone a nivel subterráneo, a través de una estructura lineal paralela a ambas torres de extracción. El recorrido museístico, concebido a modo de relato, se vincula directamente a las maquinarias y el paisaje fabril, ritmado por la aparición de tragaluces, generando cruces visuales con las preexistencias industriales. La tercera intervención —soporte— genera serie de plataformas y edificios que dan lugar al centro de creación de artes y tecnología, el cual funciona paralelo a las zonas de exposición.De esta manera, se propone interactuar gradualmente con el patrimonio existente, proyectando este espacio como una oportunidad de la ciudad para reencontrarse con su historia, y a través de ella, generar una reconversión que incluya las necesidades culturales de la sociedad.

Parque Cultural de Chambeque - Nicolás MoragaParque Cultural de Chambeque - Nicolás Moraga

Parque Cultural de Chambeque - Nicolás Moraga

Parque Cultural de Chambeque - Nicolás Moraga

Parque Cultural de Chambeque - Nicolás Moraga

Parque Cultural de Chambeque - Nicolás Moraga

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